jueves, 3 de septiembre de 2015

Jueves

En mis ratos libres me gusta escribir historias , cuentos, escomo una forma de ejercitar mi cerebro, tengo la intención de publicar esto en un libro y espero eso sea muy pronto, los dejo con "JUEVES"




  Eran amantes eternos, 
buscarse y encontrarse 
una y otra vez era su karma.
-Isabel Allende



Aquel día jueves como las 10 de la mañana. El teléfono sonaba insistentemente la contestadora fue quien respondió y entonces Alejandro dijo:

-Tengo que desaparecer, me están pisando los talones, temo por mi vida pero más por la tuya, por eso este viaje lo debo hacer solo, ojala y la vida algún día nos vuelva a juntar en el tren como la última vez, Esther nunca olvides que te quiero y que nunca te olvidare.

Antes de terminar aquel mensaje Esther entro a casa corrió al teléfono pero ya habían colgado ella levanto la bocina y solo dijo:

-Te quiero, ya no pude decírtelo, pero tú lo sabes y ojala algún día la vida nos junte en el tren…
Pero ya nadie respondió. 

La vida para Esther nunca volvió hacer la  misma, cuando por tercera vez había perdido la pista de Alejandro, aquel  mensaje en su contestadora había sido la última vez que escucho su voz. La esperanza de tropezar con él una vez más, tal vez nunca sucedería  diario camino al trabajo observaba el ir venir de la gente, esperaba un par de trenes para seguir su camino con la esperanza de  encontrarlo, pero nunca sucedía, ella siguió su vida se enamoró una y otra vez, fue feliz, río y lloro muchas veces, cuando escuchaba la canción de Jueves o le sobraba tiempo a veces pasaba por su mente el recuerdo de Alejandro.

Así pasaron 10 años y aquel recuerdo casi se había esfumado, Esther recientemente había comenzado a leer "Retrato en sepia" de Isabel Allende, aquella tarde noche de jueves ella regresaba a casa; el tren extrañamente y casi vacío era raro a esa hora, ella iba concentrada en las letras de la novela, no ponía atención a la gente que subía y bajaba del tren continuaba con su lectura cuando leyó:

-Eran amantes eternos, buscarse y encontrarse una y otra vez era su karma.

Creyó escuchar la voz de Alejandro, cuando volvió la cabeza para ver quien estaba justo frente a ella, pudo darse cuenta que no era una alucinación era él quien había repetido aquella frase, su desconcierto la había dejado muda , tenía miles de sentimientos encontrados, estaba muy molesta pero feliz de volver a verlo.

- ¿Eran amantes eternos? Eso es lo que dice ahí, crees que eso sea posible y que el karma sea responsable ¿de este encuentro?, Esther

- La próxima vez que te encontrará tenía planeado decirte muchas cosas pero después de 10 años las he olvidado y también casi me había olvidado de ti y de todo lo que sufrí por tu ausencia, me dejaste sola, te fuiste, te odio, pero también te quiero.

- Pase años buscándote te llame muchas veces, pero nadie respondió, te fui a buscar y en tu departamento ahora vive otra mujer, ¿por qué me dejaste así?.

- Quise llevarte conmigo pero no me fue posible y tú sabes por qué. Para mí tampoco fue fácil muchas veces te busque y los jueves en el andén pasaba horas esperando encontrarte de nuevo y no tenía suerte.

- Hoy es jueves Alejandro, el día en que los amantes eternos se volvieron a encontrar.


Cuando bajaron del tren la estación estaba completamente desolada, caminaron por el andén en silencio tomados de la mano hasta que un rincón fue su escondite, sus labios se besaron sin rencor, sin reclamos como si esos 10 años hubieran sido un suspiro, el karma les había regalado una noche juntos de nuevo.